lunes, 2 de mayo de 2016

Video Así festejaron los jugadores en casa de Jaime Vardy



La euforia se desató en el domicilio del delantero del Leicester Jamie Vardy cuando el árbitro Mark Clattenburg indicó el final del partido de Stamford Bridge entre el Chelsea y el Tottenham, que terminó con un empate que coronó campeón al conjunto de Claudio Rainieri.

La plantilla de los foxes se dio cita en la casa del atacante del Leicester, elegido el mejor jugador de la Premier en este año. Numerosos seguidores del equipo se agolparon con el paso de los minutos también alrededor del recinto, a la espera de noticias.

La situación mejoró poco a poco. Tras la decepción de la primera parte, en la que el Tottenham alcanzó una diferencia de dos goles, anotados por Harry Kane y el surcoreano Heung-Min Son, todo empezó a cambiar en la segunda parte.

Las ilusiones del plantel del Leicester se animaron cuando Gary Cahill acortó distancias. Pero especialmente se celebró el gol del empate del belga Eden Hazard. En el salón de la casa de Vardy los jugadores celebraron eufóricos el gol. Aguantaron el tipo hasta el final del choque cuando se desató el éxtasis.

Fue el domicilio del máximo goleador del equipo el punto de encuentro de los foxes. También el inicio de la fiesta y de una previsible larga noche en la ciudad en la que no se sabe si estará el técnico, Claudio Rainieri, que en las vísperas advirtió su marcha a Roma para comer con su madre.

La ciudad de Leicester toca el cielo con su primer título



Una explosión de alegría recorrió las calles y bares de la pequeña ciudad inglesa de Leicester este lunes cuando el equipo local ganó la Premier League y protagonizó la mayor sorpresa de la historia del fútbol inglés.

“¡¡¡Campeones, campeones, oe, oe, oe!!!”, cantaron en español los hinchas en cuanto acabó el partido que dio el título al Leicester, el Chelsea y Tottenham. El empate 2-2 hizo imposible que el Tottenham pueda atrapar al Leicester en lo alto de la tabla a falta de dos partidos.

El Chelsea remontó un 0-2 y el gol del empate fue festejado ya por todo lo alto en el pub Hogarths y en todos los de la ciudad. La celebración del título no tiene precedente, porque es la primera vez que el Leicester la gana desde su fundación hace 132 años.

“¡Messi, vamos a por tí!", dijo a la AFP un exultante Chris Witing, de 20 años. “Me siento muy aliviado. Cuando el Tottenham se puso dos goles por delante empecé a preocuparme por el próximo partido”. “Este año me he casado, he tenido un hijo, ¡pero esto lo supera todo!”, dijo a la AFP Steven Robinson, de 26 años.

Los hinchas apoyaron al Chelsea como si del Leicester se tratara, y agradecieron con emoción una pancarta en Stamford Bridge que decía “hagámoslo por Ranieri”, Claudio Ranieri, exentrenador del equipo de Londres y ahora del Leicester. Su nombre fue coreado repetidamente en Leicester este domingo al ritmo de la canción italiana Volare.

“¡Me voy de fiesta!”, dijo Caroline Wilkins, 60 años, que a la media parte había pronosticado que el Chelsea podía remontar, como así fue. “Soy del Leicester desde que tengo 14 años, ¿te puedes imaginar cómo me siento?", explicó Wilkins. “¡Estoy en la cima del mundo! ¡Me siento en el cielo!”.

Christine Norton, una amiga suya, estaba demasiado nerviosa y se fue del Hogarths cuando el partido de Londres parecía perdido. “Les dije a mis amigas, si me voy, empatarán. ¡Y aquí estoy de vuelta!”. La ciudad llevaba días teñida de azul en apoyo de los suyos. Las banderas del Leicester ocupaban prácticamente los escaparates de todas las tiendas, y ondeaban incluso de lo alto de la catedral y el ayuntamiento. Un bar servía capuccinos con la imagen de Vardy, un restaurante vendía pescado frito azul e incluso un supermercado había logrado teñir sus salchichas de este color.

Será una fiesta larga y grande

La pregunta de dónde iba a celebrar la gente el título era respondida encogiendo los hombros, por falta de práctica, pero Steve Bruce, de la oficina turística de Leicester, pronosticó que será “una fiesta grande y larga, porque llevamos mucho tiempo esperando”.

Marc Wilks vendía en la calle principal camisetas con el lema Campeones 2015-2016 y Reyes de Inglaterra. “Ha sido un día estupendo, mira no me queda casi nada. Para mí es mejor que hayan ganado ya el título, así empieza ahora la fiesta. Y de aquí, a final de temporada".

Cuando empezó la temporada, la victoria del equipo en la Premier League se pagaba a 5.000 libras por cada libra apostada. Más del doble de lo que se pagaba porque un disco de la reina Isabel II alcanzara el número uno en la lista de ventas o que Kim Kardashian llegara a presidenta de Estados Unidos.

Nueve meses después, la ciudad festejó la gloria en plazas, bares y en las inmediaciones del estadio King Power. Una ciudad que hasta ahora podía presumir de poco más que de un trozo de muro romano y de haber descubierto, enterrado en un párking, al infame rey medieval Ricardo III, el que mató a sus sobrinos para heredar la corona de su hermano y en cuya boca Shakespeare puso la famosa frase mi reino por un caballo.

Con sus 330.000 habitantes y un tamaño veinte veces inferior a Londres, Leicester pudo con los cinco equipos de la capital y los dos de Mánchester. Los hinchas se desquitaron de toda una vida de mofas y desprecio de su gran rival, el vecino Nottingham Forest, que ganó una liga y dos copas de Europa a finales de los años 70 y que ahora languidece en segunda división.

Karishma Kapoor, una estudiante universitaria de 20 años, apostó dos libras a medias con su tía en agosto y este lunes se embolsó 10.000 (14.600 dólares, 12.750 euros). “En mi casa nos gusta mucho el fútbol y este verano estábamos hablando de las perspectivas del Leicester para esta temporada y miramos a cuanto se pagaba un triufo del Leicester”, explicó a la AFP. “Decidimos apostar una libra cada una con mi tía. Quiero ahorrar una parte del premio, irme de vacaciones y llevar a mi hermano a un partido de la Champions League el año que viene”.

El Leicester, campeón de Inglaterra por primera vez en su historia



El Leicester ya es campeón de la Premier League culminando una de las mayores gestas del fútbol inglés y europeo por tratarse de un equipo con un potencial económico muy limitado en comparación con los todopoderosos Manchester City, Manchester United, Chelsea, Arsenal y Liverpool. Los ‘foxes’ (zorros), como se conoce popularmente este club modesto de East Midland (región del centro-este del paìs) con 132 años de historia, han visto culminado su sueño ante el televisor ya que, tras empatar el domingo en Old Trafford ante el Manchester United (1-1), necesitaban que el Chelsea les echara una mano hoy ante el Tottenham (2-2) para celebrar por primera vez su ansiado título.

Además de ser campeón sin balón, el destino ha querido que Claudio Ranieri, el técnico italiano que a sus 64 años se ha convertido en el gran artífice de este éxito celebrado unánimemente por los románticos del fútbol, se haya enterado de la consecución matemática de lqa Premier una vez aterrizó de regreso a Inglaterra tras comer en Italia con su madre de 96 años.

Los visionarios se frotan las manos

Hasta ahora el mayor logro del Leicester, al margen de tres Copas de la Liga ganadas en 1964, 1997 y 2000 y una Charity Shield (Supercopa) en 1971, había sido el subcampeonato de la temporada 1928-29. En la pasada se salvó del descenso gracias a una extraordinaria reacción final y Ranieri fue contratado con la misión de mantener el equipo en la Premier. Al inicio del campeonato se pagaban 5.000 libras por cada una apostada por el título de los ‘foxes’. Los visionarios que creyeron en aquella por entonces remota posibilidad se están frotando las manos gracias a los 22 goles de Jamie Vardy, la magia de Riyad Mahrez y un grupo sólido, claves de la hazaña junto al desmoronamiento colectivo de los grandes favoritos.

Leicester, una ciudad de 330.000 habitantes, empezó a creer en su equipo tras encadenar las primeras seis jornadas sin perder. La goleada ante el Arsenal en el King Power Stadium (2-5) les devolvió a la realidad, pero el equipo de Ranieri reaccionó sumando 16 de los 18 puntos siguientes y se encaramó en el liderato en la jornada 13.

Líderes desde la jornada 23

El duro maratón navideño, que coincidió con los problemas de ingle de Vardy que le llevaron al quirófano, pasó factura al Leicester, que sucesivamente perdió ante el Liverpool (1-0) y empató en casa contra Manchester City (0-0) y Bournemouth (0-0). Pero, eliminado prematuramente en FA Cup y Copa de la Liga, los jugadores de Ranieri pudieron centrarse en la Premier y, tras recuperar el liderato en la jornada 23, ya no lo han soltado. El Arsenal, también en el Emirates (1-2), ha sido el único equipo capaz desde entonces de endosarles la tercera y última derrota que han encajado.

La pasión e ilusión del Leicester ha podido más que la presión ante la incredulidad de quienes creían que ésta iba a pasar factura en los Schmeichel, Simpson, Morgan, Huth, Fuchs, Mahrez, Kanté, Schlupp, Drinkwater, Albrighton, Okazaki, Ulloa... Jugadores muchos de ellos desconocidos para el aficionado pero que han escrito una de las páginas más grandes de la historia del fútbol. Con una plantilla que ha costado ‘apenas’ 62,2 millones de euros a su propietario, el magnate tailandés Vichai Srivaddhanaprabha, Ranieri ya tiene la primera liga de su carrera.

domingo, 1 de mayo de 2016

Leicester empata y debe esperar para ser campeón



El Manchester United frenó el entusiasmo del Leicester City, incapaz de pasar del empate en Old Trafford (1-1), y aplazó la conquista del título de la Premier por el conjunto de Claudio Rainieri por lo menos hasta este lunes, cuando juegue el escolta Tottenham frente al Chelsea.

El éxito del Leicester, no obstante, puede llegar el lunes si los ‘Spurs’, único que puede arrebatar el trofeo al líder, no gana en Stamford Bridge al Chelsea en el derbi londinense. En cualquier caso, el equipo de Rainieri puede cumplir su sueño el próximo fin de semana, en su campo, el King Power Stadium, con toda la afición de su lado.

El choque de Old Trafford estuvo plagado de emoción, tensión y alternativas en el juego. Los goles llegaron pronto, en los primeros veinte minutos de partido y el equipo del holandés Louis Van Gaal tomó ventaja, a los ocho minutos.

Una acción del ecuatoriano Antonio Valencia por la banda derecha llevó el balón al lado contrario del área visitante, donde estaba el francés Anthony Martial, que mandó la pelota lejos del alcance del danés Kasper Schemeichel.

Respondió el Leicester pasado el cuarto de hora. Hábil en la estrategia, aprovechó una falta frontal que ejecutó hacia el punto de penalti Daniel Drinkwater, que fue aprovechada por el capitán jamaiquino Wes Morgan.

El partido se abrió poco a poco después y el balón corrió de área a área. El United mantuvo la iniciativa, pero el Leicester, fiel a su estilo, rentabilizó los espacios para ejecutar contraataques peligrosos.

En ninguno de los casos llegó el gol. Kasper Schemeichel evitó la derrota del Leicester, que terminó amarrado al punto logrado con un hombre menos, por la expulsión de Drinkwater a cinco minutos del final

Arsenal venció y se afirmó en el Top Four



Un gol de Danny Welbeck a la hora de partido dio la victoria al Arsenal ante el Norwich (1-0) y, a falta de dos jornadas para el cierre del curso, le situó provisionalmente en el tercer puesto de la Premier, por delante del Manchester City.

El conjunto de Arsene Wenger salió airoso del compromiso en el Emirates ante un rival presionado por el descenso. Los Canarios mantuvieron el tipo pero no pudieron evitar la tercera derrota consecutiva, que les mantiene en la penúltima posición de la tabla.
El triunfo del conjunto londinense llegó a la hora de partido. El francés Olivier Giroud dejó, de cabeza, un balón a los pies de Welbeck, que desde el punto de penalti envió su lanzamiento a la red.
El Arsenal se sitúa tercero en la clasificación, a expensas del Manchester City, que si el domingo logra los tres puntos en Southampton recuperará la plaza.
El Norwich, sin embargo, dio un paso atrás. Fue el peor parado de los equipos que pelean por la salvación. El Newcastle salió de los puestos de descenso con su victoria ante el Crystal Palace. El Sunderland empató en el campo del Stoke.

sábado, 30 de abril de 2016

Pochettino renueva con el Tottenham

El técnico argentino Mauricio Pochettino anunció ayer que ha llegado a un acuerdo con el Tottenham para extender dos años más su contrato con el club inglés, con el que concluirá el 2021.

“Es una decisión fácil cuando notas el cariño de la gente y el enorme potencial de este club. Así pues, ¿Por qué cambiar?”, argumentó Pochettino en la sala de prensa.

EL CENTROCAMPISTA ARGELINO DEL LEICESTER CITY, RIYAD MAHREZ, FUE NOMBRADO COMO EL MEJOR JUGADOR DE LA TEMPORADA 2015/16

Riyad Mahrez, centrocampista argelino del Leicester City, ha sido nombrado como el mejor jugador de la temporada 2015/2016 de la Premier League, en una gala que coronó también al inglés Dele Alli como el joven más destacado.

Mahrez, de 25 años, que llegó al Leicester en enero de 2014 procedente del Le Havre francés, superó en la votación a sus compañeros de equipo Jamie Vardy, N´Golo Kanté, Harry Kane (Tottenham Hotspur), Mesut Özil (Arsenal) y Dimitri Payet (West Ham United).

El africano, autor de 17 goles y 11 asistencias en 33 partidos en esta campaña dentro de la liga inglesa, sucede al atacante belga del Chelsea Eden Hazard, ganador el pasado año.

Mahrez recogió el premio, que se entregó por primera en el año 1973 y que es escogido por los miembros del Sindicato de Futbolistas de Inglaterra (PFA, por sus siglas en inglés).

El centrocampista de los Zorros, primer africano que gana el premio a mejor futbolista del año, se ha convertido en pieza clave del equipo entrenado por Claudio Ranieri, a las puertas de ganar su primera Premier League.

El Sindicato Inglés de Futbolistas entregó también el galardón a mejor jugador joven de menos de 23 años de la presente temporada al centrocampista internacional inglés del Tottenham Hotspur Dele Alli, autor de 10 goles y 9 asistencias en 32 encuentros ligueros. Alli, de 20 años, se impuso en la votación a su compañero Harry Kane, a Philippe Coutinho (Liverpool), Jack Butland (Stoke City) y a los jugadores del Everton Romelu Lukaku y Ross Barkley.