Después de que hace once años Chelsea y Manchester United dirimieran la primera final inglesa de la historia de la Liga de Campeones, después de que Chelsea y Arsenal peleasen por la Liga Europa, la temporada de clubes echa su cierre con un duelo tremendo y a todas luces inesperado.
Tottenham Hotspur y Liverpool serán los protagonistas hoy (15:00), en el escenario el Wanda Metropolitano de la capital española y el premio heredar el trono que ha regentado las tres pasadas ediciones el Real Madrid y las cinco últimas el fútbol español. La pérfida Albion se catapultará al lugar que llevaba echando de menos varios años.
Pocos hubieran apostado porque el Liverpool repitiese la hazaña de alcanzar la final. Más teniendo en cuenta los tres partidos perdidos fuera de casa en la liguilla o el 3-0 encajado en el Camp Nou. Lo del alemán Jürgen Klopp es un milagro cuya explicación es plausible que esté fuera de este mundo.
Pero es que lo del argentino Mauricio Pochettino no es para menos. No gastó en el mercado veraniego ni en el invernal, convirtiéndose en el primer equipo de la rimbonbante Premier League en hacerlo, y cuando nadie le esperaba, obró el más difícil todavía.
Dejó fuera de manera dramática al Manchester City y acortó la vida de muchos corazones londinenses con lo acontecido en el Amsterdam Arena. Quizás lo de Pochettino también tenga una explicación divina.
Como lo podría tener la cuasi milagrosa recuperación de Harry Kane para la final. Afectado por una lesión de tobillo provocada en la ida de cuartos, el inglés es la gran duda de un Tottenham que parte como no favorito, que nunca ha estado en la final -su tope son las semifinales de 1962- y que no levanta un trofeo desde 2008.
Al Liverpool, la experiencia le tiñe canas. Posee cinco Copas de Europa y viene de un subcampeonato digno de cualquier tragedia griega el año pasado -cayó ante el Real Madrid en Kiev-. Klopp ya ha perdido dos finales. Otra derrota más no encontraría sentido ni a millones de años luz.
El alemán se encontrará con la importante baja del centrocampista guineano Naby Keita, fuera por un problema en la ingle, pero recuperará al delantero brasileño Roberto Firmino, quien se perdió la recta final de la temporada.
Los ‘Reds’ están tocados después de perder su mejor Premier League de su historia, heridos en un alma que podría encontrar buen cobijo al amparo de una ‘Orejona’, pero reforzados por la heroica remontada ante el Barcelona en Anfield.
El más que probable retorno de Firmino al once rearma el temible tridente ofensivo del conjunto de Klopp, que podría otorgar también la titularidad en la medular al holandés Georginio Wijnaldum, bigoleador ante el cuadro barcelonista, en detrimento de James Milner, para otorgar capacidad de llegada y mantener la intensidad en la presión, una de las principales armas en busca de la verticalidad.
Los ‘Spurs’ saben que de ganar harían una leyenda impensable hace meses. Algún avispado sacará, si ganan, un boleto de apuestas clamando que él lo predijo.
La realidad es que nadie lo esperaba. Mérito doble.
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sábado, 1 de junio de 2019
miércoles, 22 de mayo de 2019
Liverpool trabaja en privado con miras a la final en Madrid
Liverpool programó sus sesiones a puerta cerrada, ya que busca la mayor concentración y privacidad para alistar la cita ante el Tottenham del argentino Mauricio Pochettino, tras la hazaña de eliminar al Barcelona al remontarle un 3-0 adverso en Anfield.
Ante la presencia del Liverpool, la urbanización marbellí y las instalaciones del Marbella Football Center extremó las medidas de seguridad, con la presencia de agentes de las policías Nacional y Local y también de vigilantes de seguridad privada. /AG
Ante la presencia del Liverpool, la urbanización marbellí y las instalaciones del Marbella Football Center extremó las medidas de seguridad, con la presencia de agentes de las policías Nacional y Local y también de vigilantes de seguridad privada. /AG
jueves, 9 de mayo de 2019
Tottenham remontó y se metió en la final de la Champions
Tres goles del brasileño Lucas Moura obró el milagro para el equipo de Tottenham, que remontó en la segunda parte un encuentro (2-3) que se le había puesto muy cuesta arriba y con el que, contra todo pronóstico, consiguió colarse en la final de la Champions por primera vez en su historia.
Fue un partido loco, con un gran dominio del Ajax en la primera parte que le permitió adelantarse con dos goles de De Ligt y Ziyech y en el que pareció que los holandeses llegarían a la soñada final.
Sin embargo, el joven conjunto de Ámsterdam pecó de inocencia al dar por vendida la piel del oso antes de cazarlo y se vio sobrepasado por un Tottenham que, casi literalmente, pasó por encima del Ajax en la segunda parte.
Pochettino, obligado a hacer algo, puso toda la carne en el asador al quitar al centrocampista Wanyama y sacar al delantero centro Fernando Llorente, un hecho que insufló nuevos ánimos a los suyos y cambió totalmente el ritmo del partido.
Primero fue Danny Rose, luego Son y poco después Dele Alli, pero fueron dos zarpazos de Moura los que abrieron la lata para los ingleses en menos de cinco minutos.
El primero llegó gracias a un espectacular y rápido contraataque en el que Moura marcó a los 55'.
En el segundo tanto llegó cuatro minutos después, Onana no pudo atajar un disparo del brasileño luego de amagar a los defensas del Ajax.
En el minuto 95, cuando el Johan Cruyff Arena celebraba lo que parecía el pase de su equipo a la final, apareció Mouras para aguarles la fiesta al marcador el gol de la victoria para Torrenham.
Tottenham se enfrentará en la final de la Liga de Campeones al Liverpool, el próximo 1 de junio.
Fue un partido loco, con un gran dominio del Ajax en la primera parte que le permitió adelantarse con dos goles de De Ligt y Ziyech y en el que pareció que los holandeses llegarían a la soñada final.
Sin embargo, el joven conjunto de Ámsterdam pecó de inocencia al dar por vendida la piel del oso antes de cazarlo y se vio sobrepasado por un Tottenham que, casi literalmente, pasó por encima del Ajax en la segunda parte.
Pochettino, obligado a hacer algo, puso toda la carne en el asador al quitar al centrocampista Wanyama y sacar al delantero centro Fernando Llorente, un hecho que insufló nuevos ánimos a los suyos y cambió totalmente el ritmo del partido.
Primero fue Danny Rose, luego Son y poco después Dele Alli, pero fueron dos zarpazos de Moura los que abrieron la lata para los ingleses en menos de cinco minutos.
El primero llegó gracias a un espectacular y rápido contraataque en el que Moura marcó a los 55'.
En el segundo tanto llegó cuatro minutos después, Onana no pudo atajar un disparo del brasileño luego de amagar a los defensas del Ajax.
En el minuto 95, cuando el Johan Cruyff Arena celebraba lo que parecía el pase de su equipo a la final, apareció Mouras para aguarles la fiesta al marcador el gol de la victoria para Torrenham.
Tottenham se enfrentará en la final de la Liga de Campeones al Liverpool, el próximo 1 de junio.
miércoles, 8 de mayo de 2019
Tottenham remonta y se clasifica para la final con tres goles de Lucas
El Tottenham, con un triplete del brasileño Lucas Moura, se enfrentará al Liverpool en la final de la Liga de Campeones que se disputará el próximo 1 de junio en el estadio Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid después de ganar 2-3 al Ajax en el estadio Amsterdam Arena.
Los hombres del técnico Mauricio Pochettino consiguieron remontar el 0-1 del choque de ida gracias a un gol en el tiempo añadido de Lucas Moura. Antes, en la primera parte, el Ajax se puso por delante con los tantos de Matthijs de Ligt y del marroquí Hakim Ziyech.
Con 2-0 en contra, el Tottenham dio la vuelta al marcador en el segundo acto gracias a la estratosférica actuación de Lucas Moura, que marcó en los minutos 55, 59 y 96 para dar la clasificación al conjunto inglés para su primera final de la historia.
martes, 7 de mayo de 2019
Klopp: "Ha sido una mezcla del estadio, corazón y fútbol"
Jürgen Klopp, entrenador del Liverpool, aseguró en la rueda de prensa posterior al partido que la victoria por 4-0 ante el Barcelona con la que consiguieron la clasificación para la final de la Liga de Campeones fue "una mezcla del estadio, corazón y fútbol".
"Ha sido una noche especial. Eliminar al Barcelona es una de las cosas más complicadas en el fútbol. Teníamos que marcar cuatro y el Barcelona no concede mucho, así que intentamos ir paso a paso. Ha sido una mezcla del estadio, el corazón y el fútbol", explicó un Klopp exhausto en rueda de prensa.
El alemán bromeó con que colocaría este triunfo entre las tres mejores de su carrera y comentó que está "muy orgulloso del equipo" por "salir ahí y jugar de esta manera".
"No sé si esto ha pasado antes ni si volverá a pasar", manifestó el alemán, quien fue preguntado sobre si se hubiera conseguido el mismo resultado de haber jugado en un campo vacío.
"No. Sabemos que este equipo está hecho de atmósfera, deseo y fútbol", explicó Klopp, quien también agregó que este partido no cambia para nada la situación en la Premier, donde saben que tienen que conseguir tres puntos más y esperar un pinchazo del Manchester City.
"Estoy tan feliz de que podamos haberle regalado a la gente esta experiencia y de que tengamos otra oportunidad de hacer las cosas bien", afirmó.
El Liverpool jugará la final del próximo 1 de junio en el estadio Wanda Metropolitano ante el ganador de la eliminatoria entre el Ajax de Amsterdam y el Tottenham Hotspur, un año después de caer en Kiev ante el Real Madrid.
"El año pasado caímos, así que teníamos que volver. No nos podíamos quedar así. Los chicos querían crear su propia historia, es un nuevo capítulo y lo hicieron", dijo Klopp.
"Si hubiera sabido que el ambiente era así, hubiera firmado otro contrato más cuando llegué", afirmó sonriente el germano.
"Ha sido una noche especial. Eliminar al Barcelona es una de las cosas más complicadas en el fútbol. Teníamos que marcar cuatro y el Barcelona no concede mucho, así que intentamos ir paso a paso. Ha sido una mezcla del estadio, el corazón y el fútbol", explicó un Klopp exhausto en rueda de prensa.
El alemán bromeó con que colocaría este triunfo entre las tres mejores de su carrera y comentó que está "muy orgulloso del equipo" por "salir ahí y jugar de esta manera".
"No sé si esto ha pasado antes ni si volverá a pasar", manifestó el alemán, quien fue preguntado sobre si se hubiera conseguido el mismo resultado de haber jugado en un campo vacío.
"No. Sabemos que este equipo está hecho de atmósfera, deseo y fútbol", explicó Klopp, quien también agregó que este partido no cambia para nada la situación en la Premier, donde saben que tienen que conseguir tres puntos más y esperar un pinchazo del Manchester City.
"Estoy tan feliz de que podamos haberle regalado a la gente esta experiencia y de que tengamos otra oportunidad de hacer las cosas bien", afirmó.
El Liverpool jugará la final del próximo 1 de junio en el estadio Wanda Metropolitano ante el ganador de la eliminatoria entre el Ajax de Amsterdam y el Tottenham Hotspur, un año después de caer en Kiev ante el Real Madrid.
"El año pasado caímos, así que teníamos que volver. No nos podíamos quedar así. Los chicos querían crear su propia historia, es un nuevo capítulo y lo hicieron", dijo Klopp.
"Si hubiera sabido que el ambiente era así, hubiera firmado otro contrato más cuando llegué", afirmó sonriente el germano.
Noche mágica en Anfield con remontada de Liverpool ante Barcelona
El Liverpool vivió una noche mágica en Anfield tras golear al Barcelona por 4-0, con dobletes de Divock Origi y Giorginio Wijnaldum, y remontar la ventaja de 3-0 que traía el equipo azulgrana en la ida de semifinales de Champions, por lo que se clasificó para la final del 1 de junio en Madrid.
El Liverpool, cuando no se había cumplido la hora de partido había logrado la proeza de igualar la eliminatoria, con los goles del belga Divock Origi (7) y un doblete en apenas dos minutos del holandés Giorginio Wijnaldum (54, 56), que había entrado tras el descanso en sustitución del lateral izquierdo escocés Andrew Robertson, que se había lesionado en el primer tiempo en un choque.
Y cuando el partido se dirigía hacia la prolongación, una jugada de pillería del lateral derecho del Liverpool, Trent Alexander-Arnold, en el minuto 79, dio el pase a la final al Liverpool.
Cuando la defensa del Barcelona estaba inexplicablemente descolocada y esperaba un lanzamiento de córner por alto, el lateral inglés lanzó raso el balón a Origi, que marcó el tanto de la clasificación.
El equipo inglés, que buscará su sexto título continental, conocerá el miércoles su rival en la final, tras el partido de vuelta del otro duelo de semifinales, que juegan el miércoles en Ámsterdam el Ajax y el Tottenham, con ventaja del equipo holandés, que se impuso por 1-0 en la ida en Londres.
El Liverpool, que jugaba sin sus dos estrellas, Mohamed Salah y Roberto Firmino, lesionados, se clasificó además a su segunda final consecutiva, tras caer el año pasado en Kiev contra el Real Madrid.
Nueva pesadilla barcelonista
El Barcelona, por su parte, revivió los fantasmas del año pasado, cuando la Roma lo eliminó en cuartos de final, con una remontada similar a la sufrida este martes en Liverpool, cuando tras ganar por 4-1 en la ida en el Camp Nou, cayó en la capital italiana por 3-0.
Con esta derrota, el Barcelona pierde la posibilidad del soñado triplete, tras tener asegurado el título de la liga española, mientras que disputará la final de la Copa del Rey contra el Valencia.
Pero su mayor apuesta de la temporada era ganar un sexto título de Liga de Campeones que no llegará.
El Barcelona decidió confiar en el mismo once que goleó al Liverpool la semana pasada, sin renunciar al ataque, con Philippe Coutinho apoyando en la delantera a Leo Messi y Luis Suárez.
El Liverpool, por su parte, con el marcador adverso del partido de ida, estaba obligado a un planteamiento ofensivo, y Jurgen Klopp también apostó por un tridente en ataque. El técnico alemán colocó al suizo Xerdan Shaqiri y a Origi para suplir las bajas de Salah y Firmino.
El Liverpool partía sin dos de sus estrellas, pero contaba con las ganas necesarias para intentar la proeza de una remontada que podía ser histórica.
Esas ganas hicieron que se adueñase del partido en los primeros compases del mismo.
Un error azulgrana, con una cesión con la cabeza de Jordi Alba a Jordan Henderson en el minuto 7 llegó el primer tanto de los Reds. El rechace de Marc André Ter Stegen, tras el remate del jugador del Liverpool, fue aprovechado por Origi para marcar a puerta vacía.
Ocasiones de Messi
El Barcelona tardó en despertar, pero lo hizo a partir del minuto 13, con un disparo de Messi que envió a córner con dificultades el portero brasileño Alisson Becker.
Tres minutos después, el propio Messi estaba en buena posición, pero intentó un recorte a un defensa que no le salió.
El partido ganó en intensidad y belleza con un toma y daca de los dos equipos. Antes del minuto 20 llegaron dos claras nuevas ocasiones de Coutinho y Messi, mientras que Henderson y Robertson también llevaron peligro cuando no se había cumplido la media hora de encuentro.
El Barcelona pudo haber salvado la eliminatoria al filo del descanso, con un disparo de Messi que pasó cerca de uno de los postes y con un pase del argentino a Jordi Alba, en que el lateral izquierdo azulgrana perdió el duelo con Alisson en el mano a mano.
El segundo tiempo comenzó intenso y Virgil Van Dijk y Luis Suárez tuvieron dos claras oportunidades antes del festival Wijnaldum y sus dos goles en dos minutos, primero en el 54 al rematar con el pie un centro desde la derecha de Alexander-Arnold y después en el 56 al cabecear un centro desde la izquierda de Shaqiri.
Fue al aperitivo del gol histórico de Origi, casi al final, que deja a Messi sin su soñado título de esta temporada. (07/05/2019)
Liverpool logra la hazaña y se mete en la final
El Liverpool ganó 4-0 al Barcelona, remontó el 3-0 de la ida de las semifinales de la Liga de Campeones y se clasificó para su novena final de la máxima competición continental.
Los hombres de Jürgen Klopp superaron con claridad al conjunto azulgrana, que, superados durante los 90 minutos, perdieron la opción de ganar su sexto título el próximo 1 de junio en el estadio Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid.
El gol en la primera parte de del belga Divock Origi, el doblete del holandés Georginio Wijnaldum en la segunda y el tanto final, en el minuto 79, otra vez de Origi, clasificaron al Liverpool.
El primero en acertar fue Origi, que marcó en el minuto siete tras recoger un rechace del portero Marc-André ter Stegen a un disparo del suizo Xherdan Shaqiri.
En el segundo acto, Wijnaldum apareció a los nueve minutos de la reanudación para aprovechar una asistencia de Tren Alexander-Arnold. Después, repitió en el minuto 56 con un gran cabezazo tras un pase de Shaqiri.
Origi, que inició la remontada, la cerró después de un despiste garrafal de la defensa del Barcelona, que se despistó en un córner sacado por Alexander-Arnold que marcó el belga a placer.
Los hombres de Jürgen Klopp superaron con claridad al conjunto azulgrana, que, superados durante los 90 minutos, perdieron la opción de ganar su sexto título el próximo 1 de junio en el estadio Wanda Metropolitano del Atlético de Madrid.
El gol en la primera parte de del belga Divock Origi, el doblete del holandés Georginio Wijnaldum en la segunda y el tanto final, en el minuto 79, otra vez de Origi, clasificaron al Liverpool.
El primero en acertar fue Origi, que marcó en el minuto siete tras recoger un rechace del portero Marc-André ter Stegen a un disparo del suizo Xherdan Shaqiri.
En el segundo acto, Wijnaldum apareció a los nueve minutos de la reanudación para aprovechar una asistencia de Tren Alexander-Arnold. Después, repitió en el minuto 56 con un gran cabezazo tras un pase de Shaqiri.
Origi, que inició la remontada, la cerró después de un despiste garrafal de la defensa del Barcelona, que se despistó en un córner sacado por Alexander-Arnold que marcó el belga a placer.
El Liverpool revive Estambul y elimina al Barcelona
La historia, cíclica como ella sola, devolvió a un histórico Liverpool a su milagro de Estambul y rememoró las pesadillas de un Barcelona que volvió a visitar Roma un año después y que quedó eliminado de la Liga de Campeones en un naufragio para la posteridad.
Una ola en forma de 'You'll Never Walk Alone' recibió al Barcelona en Anfield. Esa fue la parte amable. La realidad a la que venían fueron los pitidos ensordecedores que les despertaron al sacar de centro.
Una tormenta que avisó al Barcelona y que les comprimió los músculos y les metió el miedo de 54.000 gargantas en el cuerpo. Cuando Jordi Alba perdió el balón que desembocó en el gol de Origi, no se sintió como algo extraño.
Parecía la parte escrita de un guión preparado de antemano en Anfield. Un Liverpool al que le daba igual no tener a Mohamed Salah y Roberto Firmino, porque Origi y Shaqiri tomaban sus papeles entonados por la grada. Muy por encima de su nivel real quizás, muy al nivel del escenario.
Compugido y asustado y siempre con Roma en la mente, el Barcelona salió de la cueva, con un Messi buscado continuamente, para encontrarse con Alisson. El guión marcaba que la magia tenía que durar más, que el hechizo no se podía quebrar aún.
Por eso varios disparos de Messi desde la frontal se perdieron más allá de la madera británica. Por eso cada córner suponía que todo Anfield se pusiera de pie. Los amigos ya no existían y Suárez era increpado con cánticos de "Que te den" y tildándole de tramposo.
En la guerra, los amigos se cuentan con los dedos y aunque el Liverpool se precipitaba en la búsqueda del segundo con un eléctrico Mané, el resultado aguantaba.
Solo se tambaleó el guión en los instantes finales de la primera parte, con un disparo raso y lejos de Messi y un mano a mano de Alba con Alisson que salvó el brasileño.
El plan siguió vivo y sufrió el giro de la lesión de Andy Robertson que trasladó a Milner al lateral izquierdo y sacó a Georginio Wijnaldum al medio.
El inicio del segundo tiempo superó el infierno del primero. Wijnaldum terminó por meter al Barça la pesadilla de Roma. El holandés remató un centro abajo de Alexander-Arnold y puso el 2-0. Anfield daba miedo. El holandés remató de cabeza un envío desde la izquierda y puso el 3-0. Anfield aterraba.
Las reminiscencias de la noche en el Olímpico ya eran fotografías en la mente de los jugadores blaugranas.
El terror ya era un jugador más en las filas de los de Ernesto Valverde y mientras se paseaba por el campo, dejó helados a los defensas, que se quedaron parados en un córner y permitieron que Origi, en una jugada inexplicable, anotase libre de marca.
Anfield era el epicentro del miedo mundial. Los cánticos a Origi se entremezclaban con las caras de los blaugranas, incrédulos.
El Liverpool se marchaba 4-0 en el marcador. El Barcelona se entretenía tocando en la frontal. No estaba un Iniesta que lo arreglara. Messi no aparecía. El tiempo se agotaba y The Kop enloquecía.
EL pitido final lo confirmó. Anfield era el centro de la alegría mundial para un Liverpool histórico. Habían logrado el imposible, habían devuelto al Barcelona a Roma, rescatado Estambul y estarán en la final del próximo 1 de junio en el Wanda Metropolitano.
domingo, 5 de mayo de 2019
Preocupación en Liverpool por la lesión de Mohamed Salah
No todo fue alegría en la visita del Liverpool FC al St. James Park, donde obtuvo una victoria en los últimos minutos que lo pusieron nuevamente en la cima de la tabla de posiciones de la Premier League pero perdieron a una de sus grandes figuras: el delantero egipcio Mohamed Salah fue retirado en camilla por un choque y podría perderse la revancha ante el FC Barcelona.
Salah abandonó el partido ante el Newcastle después de sufrir un golpe en la cabeza por un brutal choque con el portero eslovaco Martin Dubravka, a los 68 minutos del partido. El atacante egipcio, máximo goleador de la liga inglesa con 22 tantos, quiso disputar un balón en el área rival y recibió un duro golpe en la cabeza.
Luego de recibir atención médica, el atacante de 26 años fue sacado del terreno de juego sin poder moverse. En su lugar entró a la cancha el belga Divock Origi, quien marcaría el gol del triunfo por 3-2 en el minuto 86. Con la victoria ante las Magpies, los Reds se colocaron dos puntos por delante del Manchester City, que este domingo enfrentará al Leicester City en condición de local.
Según informó Sky Sports, Mo Salah pudo ver el final del partido en el vestuario visitante de St James Park y no tuvo que ser trasladado al hospital. El jugador egipcio se encontraba consciente y se espera que sea evaluado con más profundidad en las próximas horas para conocer si hay alguna lesión grave.
De todas formas, todo indica que este duro golpe puede dejar a Salah, que marcó uno de los tantos de su equipo ante el Newcastle, afuera del partido de este martes ante el FC Barcelona en Anfield, donde el cuadro dirigido por Jürgen Klopp deberá remontar el 3-0 sufrido en el Camp Nou. No será el único jugador que se pierda el encuentro por lesión, ya que Ousmane Dembélé se lesionó en el partido ante Celta de Vigo
Salah abandonó el partido ante el Newcastle después de sufrir un golpe en la cabeza por un brutal choque con el portero eslovaco Martin Dubravka, a los 68 minutos del partido. El atacante egipcio, máximo goleador de la liga inglesa con 22 tantos, quiso disputar un balón en el área rival y recibió un duro golpe en la cabeza.
Luego de recibir atención médica, el atacante de 26 años fue sacado del terreno de juego sin poder moverse. En su lugar entró a la cancha el belga Divock Origi, quien marcaría el gol del triunfo por 3-2 en el minuto 86. Con la victoria ante las Magpies, los Reds se colocaron dos puntos por delante del Manchester City, que este domingo enfrentará al Leicester City en condición de local.
Según informó Sky Sports, Mo Salah pudo ver el final del partido en el vestuario visitante de St James Park y no tuvo que ser trasladado al hospital. El jugador egipcio se encontraba consciente y se espera que sea evaluado con más profundidad en las próximas horas para conocer si hay alguna lesión grave.
De todas formas, todo indica que este duro golpe puede dejar a Salah, que marcó uno de los tantos de su equipo ante el Newcastle, afuera del partido de este martes ante el FC Barcelona en Anfield, donde el cuadro dirigido por Jürgen Klopp deberá remontar el 3-0 sufrido en el Camp Nou. No será el único jugador que se pierda el encuentro por lesión, ya que Ousmane Dembélé se lesionó en el partido ante Celta de Vigo
miércoles, 17 de abril de 2019
Manchester City se hunde en casa y el Tottenham pasa a semifinales (4-3)
Una pérdida de la razón, un sentimiento de miedo, veinte minutos de locura, dos decisiones del VAR y un gol con el muslo de Fernando Llorente terminaron con el Tottenham Hotspur camino de las semifinales de la Liga de Campeones por encima del Manchester City, que ganó 4-3, pero cayó por el valor doble de los goles fuera de casa (4-4 en el global).
Un 4-3 en el Etihad Stadium que reflejó a dos equipos saliendo a tumba abierta, con miedo a perder, pero sin miedo a fallar y con las figuras de Raheem Sterling y Heung-min Son marcando diferencias, en un partido que acabó con el equipo del argentino Mauricio Pochettino en la semifinal de la ´Champions´, en la que se medirá al Ajax de Amsterdam,
El control, la tranquilidad y el miedo dominó la ida. Atemorizó a jugadores, entrenadores y público. Cuando este miércoles sonó el ´Hey Jude´ de los Beatles y ondearon los banderines al viento, algo hizo ´click´ en la mente de los 22 protagonistas. Olvidaron lo que es el miedo, resetearon ese sentimiento de su existencia y jugaron como niños. Con errores, pasión y alejados de cualquier especulación que surge cuando las barbas tiñen las caras y la adolescencia da paso a la adultez.
Durante veinte minutos, el Etihad Stadium asistió a los instantes de fútbol más puro en años. Dos equipos que no pensaban en el marcador, que no se fijaban en lo hecho o en lo que quedaba por hacer. Jugaron, se equivocaron y se sucedió un torrente de goles.
El obligado, el City, se adelantó a los cuatro minutos cuando Kieran Trippier olvidó cubrir a Sterling en banda y este engarzó una pelota cruzada a la portería de Lloris.
La eliminatoria estaba empatada, pero eso no fue razón para que Aymeric Laporte encadenara dos errores y devolviera la ventaja al Tottenham. El francés no repelió bien un pase de Alli y dejó que Son definiese desde la frontal como si de un penalti se tratase.
Son, convertido en la gran referencia sin Harry Kane, era la estrella ´Spurs´. Lucas Moura aprovechó otra indecisión de Laporte, le robó la cartera, se la dio a Eriksen y el danés se la entregó al surcoreano quien respondió al golazo de Sterling con otro zapatazo.
No habían pasado doce minutos y el City estaba fuera y estaba sorprendido. Replicar era seguir inmerso en la locura y tener a Guardiola al borde del infarto, pero otra vez los laterales del Tottenham igualaron la balanza.
Rose dejó solo a Bernardo Silva quien sacó un disparo que tocó en el lateral inglés y se coló junto a un ya vencido Lloris, colocando el empate a dos en el marcador.
El gol levantó a los ´Citizens´, que volvieron a verse con fuerzas y favoritos en la locura del Etihad.
Más vivos, los celestes sacaron rápido una falta sin aparente peligro. Bernardo encaró a Rose, dejó de tacón para un De Bruyne que le dobló por banda y que puso un balón raso e imposible de cortar al segundo palo.
Sterling solo tuvo que empujarla para anotar el 3-2. El City seguía fuera, pero estaba más dentro que nunca. Conscientes de esto, el partido se enfrío. No hacía falta más enajenación, quedaban muchos minutos por delante para sopesar qué hacer. Sissoko se lesionó y en su lugar entró Fernando Llorente, fijando a los centrales del City con una referencia arriba. Otra locura decisiva de Pochettino. El español tuvo una en los segundos 45 minutos, con un remate de cabeza picado que escupió Ederson.
La ocasión de Llorente llegó después de que Lloris salvase a los suyos con un par de paradas de mérito que no disolvían el hecho de que el City ya se estaba comiendo al Tottenham. La ocasión de Llorente llegó justo antes de que Agüero voltease a los ´Spurs´. Gundogan rompió la débil línea del medio del Tottenham, De Bruyne dribló en la frontal y filtró para que Agüero, desde la misma posición desde la que le dio la liga al City en 2014, fusilase a Lloris.
Le quedaba media hora a los ´Spurs´ y sin volverse locos, encontraron la forma de dañar al cómodo City a balón parado. Llorente, la locura en forma de cambio de Pochettino, remató con el muslo en el primer palo un envío de Trippier y metió al Tottenham en semifinales. Ni el paso por el VAR, donde se revisó la posibilidad de una posible mano del español, empañó la gran gesta del equipo de Pochettino, quien durante instantes lo vio todo perdido.
Sterling, en un gran error de Eriksen, metió el 5-3 a falta de un minuto. Todo el Etihad lo celebró, Guardiola estalló y sólo una repetición hizo replantearse todo. Un toque de Bernardo hacia Agüero metía al argentino en fuera de juego antes del último pase a Sterling. Gol anulado y el City, eliminado.
El Tottenham estará en semifinales y se jugará ir al Wanda Metropolitano el próximo 1 de junio ante el Ajax de Amsterdam. Algo improbable hace meses, pero posible gracias a la bendita locura.
Un 4-3 en el Etihad Stadium que reflejó a dos equipos saliendo a tumba abierta, con miedo a perder, pero sin miedo a fallar y con las figuras de Raheem Sterling y Heung-min Son marcando diferencias, en un partido que acabó con el equipo del argentino Mauricio Pochettino en la semifinal de la ´Champions´, en la que se medirá al Ajax de Amsterdam,
El control, la tranquilidad y el miedo dominó la ida. Atemorizó a jugadores, entrenadores y público. Cuando este miércoles sonó el ´Hey Jude´ de los Beatles y ondearon los banderines al viento, algo hizo ´click´ en la mente de los 22 protagonistas. Olvidaron lo que es el miedo, resetearon ese sentimiento de su existencia y jugaron como niños. Con errores, pasión y alejados de cualquier especulación que surge cuando las barbas tiñen las caras y la adolescencia da paso a la adultez.
Durante veinte minutos, el Etihad Stadium asistió a los instantes de fútbol más puro en años. Dos equipos que no pensaban en el marcador, que no se fijaban en lo hecho o en lo que quedaba por hacer. Jugaron, se equivocaron y se sucedió un torrente de goles.
El obligado, el City, se adelantó a los cuatro minutos cuando Kieran Trippier olvidó cubrir a Sterling en banda y este engarzó una pelota cruzada a la portería de Lloris.
La eliminatoria estaba empatada, pero eso no fue razón para que Aymeric Laporte encadenara dos errores y devolviera la ventaja al Tottenham. El francés no repelió bien un pase de Alli y dejó que Son definiese desde la frontal como si de un penalti se tratase.
Son, convertido en la gran referencia sin Harry Kane, era la estrella ´Spurs´. Lucas Moura aprovechó otra indecisión de Laporte, le robó la cartera, se la dio a Eriksen y el danés se la entregó al surcoreano quien respondió al golazo de Sterling con otro zapatazo.
No habían pasado doce minutos y el City estaba fuera y estaba sorprendido. Replicar era seguir inmerso en la locura y tener a Guardiola al borde del infarto, pero otra vez los laterales del Tottenham igualaron la balanza.
Rose dejó solo a Bernardo Silva quien sacó un disparo que tocó en el lateral inglés y se coló junto a un ya vencido Lloris, colocando el empate a dos en el marcador.
El gol levantó a los ´Citizens´, que volvieron a verse con fuerzas y favoritos en la locura del Etihad.
Más vivos, los celestes sacaron rápido una falta sin aparente peligro. Bernardo encaró a Rose, dejó de tacón para un De Bruyne que le dobló por banda y que puso un balón raso e imposible de cortar al segundo palo.
Sterling solo tuvo que empujarla para anotar el 3-2. El City seguía fuera, pero estaba más dentro que nunca. Conscientes de esto, el partido se enfrío. No hacía falta más enajenación, quedaban muchos minutos por delante para sopesar qué hacer. Sissoko se lesionó y en su lugar entró Fernando Llorente, fijando a los centrales del City con una referencia arriba. Otra locura decisiva de Pochettino. El español tuvo una en los segundos 45 minutos, con un remate de cabeza picado que escupió Ederson.
La ocasión de Llorente llegó después de que Lloris salvase a los suyos con un par de paradas de mérito que no disolvían el hecho de que el City ya se estaba comiendo al Tottenham. La ocasión de Llorente llegó justo antes de que Agüero voltease a los ´Spurs´. Gundogan rompió la débil línea del medio del Tottenham, De Bruyne dribló en la frontal y filtró para que Agüero, desde la misma posición desde la que le dio la liga al City en 2014, fusilase a Lloris.
Le quedaba media hora a los ´Spurs´ y sin volverse locos, encontraron la forma de dañar al cómodo City a balón parado. Llorente, la locura en forma de cambio de Pochettino, remató con el muslo en el primer palo un envío de Trippier y metió al Tottenham en semifinales. Ni el paso por el VAR, donde se revisó la posibilidad de una posible mano del español, empañó la gran gesta del equipo de Pochettino, quien durante instantes lo vio todo perdido.
Sterling, en un gran error de Eriksen, metió el 5-3 a falta de un minuto. Todo el Etihad lo celebró, Guardiola estalló y sólo una repetición hizo replantearse todo. Un toque de Bernardo hacia Agüero metía al argentino en fuera de juego antes del último pase a Sterling. Gol anulado y el City, eliminado.
El Tottenham estará en semifinales y se jugará ir al Wanda Metropolitano el próximo 1 de junio ante el Ajax de Amsterdam. Algo improbable hace meses, pero posible gracias a la bendita locura.
El Liverpool golea al Oporto y desafía al Barcelona
El Liverpool sobrevivió al inicial empuje y entusiasmo que propuso el Oporto y salió vencedor en Do Dragao con los goles de su tridente formado por Sadio Mane, Mohamed Salah y Roberto Firmino y al que se sumó el central Virgil van Dijk, para pasar a la penúltima escala de la Liga de Campeones y desafiar al Barcelona, último obstáculo antes de la final de Madrid.
Esta terna ofensiva es una garantía para los ´reds´, una solución para el cuadro de Jürgen Klopp que, sin embargo, ejecutó la puesta inicial de su equipo sin Roberto Firmino en el once. Recurrió al brasileño tras el descanso, para matar el partido y echar el cierre a la eliminatoria.
La segunda semifinal de la Champions consecutiva para el Liverpool se proyectó cerca de la media hora. De forma casi inesperada y con la intriga habitual que acompaña cada determinación del videoarbitraje (VAR).
Fue una combinación entre Mohamed Salah y Sadio Mane que culminó el senegalés en aparente fuera de juego. Así lo había indicado el árbitro, el holandés Danny Makkelie a instancias de su asistente. En la sala de visionado se revisó la acción. La tecnología dio validez al gol.
El tanto dio un giro al encuentro y a la situación, hasta ese momento pendiente de la inspiración del representante portugués, que entró mejor en el partido y que en el primer minuto ya tuvo una gran ocasión en las botas del mexicano Jesús Corona que se marchó por encima del larguero.
Klopp está a dos partidos de su tercera final en la Liga de Campeones. No ha ganado ninguna. Ni con el Borussia Dortmund, batido por el Bayern Múnich en el 2013, ni con el propio Liverpool, el pasado curso, superado por el Real Madrid.
La consolidación del proyecto red, metido en la pelea por la Premier y aspirante a la Champions, se despejó en cuanto se sacudió del empuje portugués, frustrado por su falta de acierto y la escasa presencia en los metros finales de su máximo goleador, Moussa Marega, con seis tantos en el torneo.
Pudo complicar más el Oporto la tarea al equipo de Klopp, que dejó en el banquillo, inesperadamente a Firmino pero también a Naby Keita, otro habitual que no contó en Do Dragao.
El gol de Sané, en el minuto 26, lo cambió todo. Fabinho combinó con Salah, que no pudo disparar. Pero encontró una línea de pase con Mané, que superó a Iker Casillas.
Sosegó al conjunto inglés la diana que frustró al Oporto, que empezó a contemplar como una hazaña la clasificación. Nada menos que cuatro goles distanciaban de la semifinal al cuadro de Sergio Conceicao.
El Oporto tiró de orgullo en la reanudación que contó con Tiquinho como recurso de ataque mientras Klopp daba entrada a Firmino. El representante luso dominó. Tuvo el balón. Pero siempre bajo el control de su adversario, que se maneja a su antojo con espacios.
Fue así como llegó la sentencia inglesa. En un medido pase de Alexander Arnold a Salah. El egipcio se plantó solo ante Casillas, al que superó por bajo pasada la hora de juego.
Respondió, no obstante el Oporto con su primer gol en la eliminatoria tres minutos después. En un córner botado por Alex Telles que cabeceó Militao. El choque estaba ya roto y el desenlace resuelto. Pudo ampliar su cuenta Mané, que lanzó alto un disparo a puerta vacía. Sin portero. Pero lo hizo después, por medio de Firmino a pase de Henderson. Con el Oporto entregado llegó el cuarto. En un saque de esquina botado por el Mane que cabeceó a la red el central holandés Virgil van Dijk. El Liverpool terminó por arrasar en su acceso a las semifinales. Diecisiete encuentros seguidos sin perder, doce victorias y cinco empates, resumen el trayecto reciente del actual subcampeón, que no pierde desde el 7 de enero. El nuevo acceso a la final pasa ahora por Barcelona. .
Esta terna ofensiva es una garantía para los ´reds´, una solución para el cuadro de Jürgen Klopp que, sin embargo, ejecutó la puesta inicial de su equipo sin Roberto Firmino en el once. Recurrió al brasileño tras el descanso, para matar el partido y echar el cierre a la eliminatoria.
La segunda semifinal de la Champions consecutiva para el Liverpool se proyectó cerca de la media hora. De forma casi inesperada y con la intriga habitual que acompaña cada determinación del videoarbitraje (VAR).
Fue una combinación entre Mohamed Salah y Sadio Mane que culminó el senegalés en aparente fuera de juego. Así lo había indicado el árbitro, el holandés Danny Makkelie a instancias de su asistente. En la sala de visionado se revisó la acción. La tecnología dio validez al gol.
El tanto dio un giro al encuentro y a la situación, hasta ese momento pendiente de la inspiración del representante portugués, que entró mejor en el partido y que en el primer minuto ya tuvo una gran ocasión en las botas del mexicano Jesús Corona que se marchó por encima del larguero.
Klopp está a dos partidos de su tercera final en la Liga de Campeones. No ha ganado ninguna. Ni con el Borussia Dortmund, batido por el Bayern Múnich en el 2013, ni con el propio Liverpool, el pasado curso, superado por el Real Madrid.
La consolidación del proyecto red, metido en la pelea por la Premier y aspirante a la Champions, se despejó en cuanto se sacudió del empuje portugués, frustrado por su falta de acierto y la escasa presencia en los metros finales de su máximo goleador, Moussa Marega, con seis tantos en el torneo.
Pudo complicar más el Oporto la tarea al equipo de Klopp, que dejó en el banquillo, inesperadamente a Firmino pero también a Naby Keita, otro habitual que no contó en Do Dragao.
El gol de Sané, en el minuto 26, lo cambió todo. Fabinho combinó con Salah, que no pudo disparar. Pero encontró una línea de pase con Mané, que superó a Iker Casillas.
Sosegó al conjunto inglés la diana que frustró al Oporto, que empezó a contemplar como una hazaña la clasificación. Nada menos que cuatro goles distanciaban de la semifinal al cuadro de Sergio Conceicao.
El Oporto tiró de orgullo en la reanudación que contó con Tiquinho como recurso de ataque mientras Klopp daba entrada a Firmino. El representante luso dominó. Tuvo el balón. Pero siempre bajo el control de su adversario, que se maneja a su antojo con espacios.
Fue así como llegó la sentencia inglesa. En un medido pase de Alexander Arnold a Salah. El egipcio se plantó solo ante Casillas, al que superó por bajo pasada la hora de juego.
Respondió, no obstante el Oporto con su primer gol en la eliminatoria tres minutos después. En un córner botado por Alex Telles que cabeceó Militao. El choque estaba ya roto y el desenlace resuelto. Pudo ampliar su cuenta Mané, que lanzó alto un disparo a puerta vacía. Sin portero. Pero lo hizo después, por medio de Firmino a pase de Henderson. Con el Oporto entregado llegó el cuarto. En un saque de esquina botado por el Mane que cabeceó a la red el central holandés Virgil van Dijk. El Liverpool terminó por arrasar en su acceso a las semifinales. Diecisiete encuentros seguidos sin perder, doce victorias y cinco empates, resumen el trayecto reciente del actual subcampeón, que no pierde desde el 7 de enero. El nuevo acceso a la final pasa ahora por Barcelona. .
Tottenham pierde ante M.City pero logra agónico pase a semis Liga Campeones, Liverpool avanza
Tottenham Hotspur cayó el miércoles 4-3 ante el Manchester City en un partidazo por la Liga de Campeones, pero clasificó a semifinales gracias al gol marcado en su victoria en el partido de ida, en una jornada en la que Liverpool goleó al Porto para meterse también en la siguiente ronda de la competencia.
El City se impuso con un doblete de Raheem Sterling y goles de Bernardo Silva y el argentino Sergio Agüero, pero un doblete del surcoreano Heung-Min Son y un tanto de Fernando Llorente le dieron el pase al equipo dirigido por el argentino Mauricio Pochettino, que se había impuesto 1-0 en la ida.
Sterling volvió a marcar a los 93 minutos, una conquista que le daba la clasificación al City, pero el tanto fue anulado a instancias del VAR por posición adelantada de Agüero.
En semis, Tottenham se medirá con Ajax, que el martes eliminó a la Juventus.
En el otro partido del día, el atacante egipcio Mohamed Salah marcó un gol y dio una asistencia para que Liverpool derrote 4-1 al Porto como visitante y se meta una vez más entre los cuatro mejores del continente, donde se medirá con Barcelona.
Liverpool, que cerró la llave con un marcador agregado de 6-1, se puso en ventaja con un tanto de Sadio Mané a pase de Salah a los 28 minutos.
Salah estiró la venta a los 65, mientras que Roberto Firmino y Virgil van Dijk completaron la victoria con sus goles a los 76 y 84, respectivamente. Militao marcó para Porto a los 68.
El City se impuso con un doblete de Raheem Sterling y goles de Bernardo Silva y el argentino Sergio Agüero, pero un doblete del surcoreano Heung-Min Son y un tanto de Fernando Llorente le dieron el pase al equipo dirigido por el argentino Mauricio Pochettino, que se había impuesto 1-0 en la ida.
Sterling volvió a marcar a los 93 minutos, una conquista que le daba la clasificación al City, pero el tanto fue anulado a instancias del VAR por posición adelantada de Agüero.
En semis, Tottenham se medirá con Ajax, que el martes eliminó a la Juventus.
En el otro partido del día, el atacante egipcio Mohamed Salah marcó un gol y dio una asistencia para que Liverpool derrote 4-1 al Porto como visitante y se meta una vez más entre los cuatro mejores del continente, donde se medirá con Barcelona.
Liverpool, que cerró la llave con un marcador agregado de 6-1, se puso en ventaja con un tanto de Sadio Mané a pase de Salah a los 28 minutos.
Salah estiró la venta a los 65, mientras que Roberto Firmino y Virgil van Dijk completaron la victoria con sus goles a los 76 y 84, respectivamente. Militao marcó para Porto a los 68.
miércoles, 10 de abril de 2019
Los Spurs logran ventaja
En la “Champions”, la diferencia entre ganar o perder no la marca la regularidad ni las rachas. La contundencia decidió entre Sergio Agüero errando un penal y Heung-Min Son batiendo a Ederson a diez minutos del final que le dio la ventaja a un Tottenham Hotspur (1-0) que terminó sacando oro ante el Manchester City ayer, en el nuevo White Hart Lane.
La victoria de los “Spurs”, que no deja nada cerrado para la vuelta, pudo ser anulada por un penal fallado por Sergio Agüero en la primera parte.
Un latigazo de Heung-min Son (78’) puso de cara la eliminatoria al Tottenham, que marchará a Mánchester a defender la ligera ventaja el próximo miércoles.
El Liverpool da el golpe
El Liverpool, con un par de picotazos del guineano Naby Keyta (5’) y del brasileño Firmino (26’), superó al Oporto (2-0) y tomó ventaja en una eliminatoria de cuartos de final muy favorable para el conjunto inglés tras firmar un partido que dominó con comodidad casi de principio a fin.
El Oporto se presentó a la cita de Anfield como un cordero a punto de ser degollado por el último subcampeón de la Liga de Campeones.
El resultado fue justo para un equipo que sólo recibió un acercamiento portugués claro, protagonizado por Moussa Marega. Ese fue casi todo el bagaje de opciones lusas en el acto inicial, que precedió a un segundo casi calcado al primero.
jueves, 14 de marzo de 2019
Mané lidera la clasificación del Liverpool inglés
El Livepool derrotó ayer a domicilio al Bayern (1-3) con un gran partido del portugués Sadio Mané, autor de dos goles (26’ y 84’) y sumó su poderío junto a Virgil Van Dijk (69’), para darle el triunfo a los ingleses que no habían podido sacar diferencia alguna en el partido de ida.
Los dos equipos empezaron con una actitud prudente, concentrados en no dar ventajas en defensiva, pero los alemanes no pudieron resistir los golpes.
jueves, 7 de marzo de 2019
Manchester saca al PSG de los cuartos
El París Saint-Germain vive atormentado en la Liga de Campeones y ayer firmó un nuevo fracaso en octavos de final contra el Manchester United, que despertó los fantasmas del equipo francés para acceder a los cuartos de final.
El proyecto catarí de las riberas del Sena naufragó en octavos de final, como cuando la remontada del Barcelona o el año pasado, frente al Real Madrid.
De nuevo lo hizo cuando lo tenía todo de cara, un resultado favorable cosechado en Old Trafford que se convirtió en cenizas cuando en el descuento, ayudado por el VAR, el colegiado señaló un penalti que dejó en tierra al Parque de los Príncipes.
Fue el colofón a un partido aciago para el PSG, que antes había regalado dos goles y que sólo un tanto del español Bernat, el mismo que les dio el pase a los octavos con sendos tantos ante el Nápoles y el Liverpool, había dejado con vida hasta el tramo final.
Los franceses habían dominado ante un inerte Manchester, que plagado de bajas se confió a los errores del rival, incapaz de construir juego.
El proyecto catarí de las riberas del Sena naufragó en octavos de final, como cuando la remontada del Barcelona o el año pasado, frente al Real Madrid.
De nuevo lo hizo cuando lo tenía todo de cara, un resultado favorable cosechado en Old Trafford que se convirtió en cenizas cuando en el descuento, ayudado por el VAR, el colegiado señaló un penalti que dejó en tierra al Parque de los Príncipes.
Fue el colofón a un partido aciago para el PSG, que antes había regalado dos goles y que sólo un tanto del español Bernat, el mismo que les dio el pase a los octavos con sendos tantos ante el Nápoles y el Liverpool, había dejado con vida hasta el tramo final.
Los franceses habían dominado ante un inerte Manchester, que plagado de bajas se confió a los errores del rival, incapaz de construir juego.
jueves, 21 de febrero de 2019
El City gana con agonía en su visita al Schalke 04
El Manchester City, jugando con diez hombres desde el minuto 68 por la expulsión del argentino Nicolás Otamendi, se impuso ayer a domicilio por 2-3 ante el Schalke 04 gracias un gol de Raheem Sterling en el minuto 90.
El City le dio la vuelta al marcador en los cinco minutos finales a un partido que se le complicó pese a haber tenido la iniciativa durante la mayor parte de los noventa minutos.
Pese que el City seguía siendo el equipo que atacaba las cosas se le complicaron cuando Otameni fue expulsado al ver su segunda tarjeta amarilla por una falta contra Guido Burgstaller.
El Schalke tenía buenas cartas para llevar la ventaja hasta el final pero en el 85 Leroy Sané, que había entrado en el 78, empató al marcar un gran gol de falta el club en el que se formó.
El empate parecía sellado pero en el 90 llegó el gol de Sterling, que aprovechó un pase largo de su meta Ederson que sorprendió a la defensa del Schalke. EFE
El City le dio la vuelta al marcador en los cinco minutos finales a un partido que se le complicó pese a haber tenido la iniciativa durante la mayor parte de los noventa minutos.
Pese que el City seguía siendo el equipo que atacaba las cosas se le complicaron cuando Otameni fue expulsado al ver su segunda tarjeta amarilla por una falta contra Guido Burgstaller.
El Schalke tenía buenas cartas para llevar la ventaja hasta el final pero en el 85 Leroy Sané, que había entrado en el 78, empató al marcar un gran gol de falta el club en el que se formó.
El empate parecía sellado pero en el 90 llegó el gol de Sterling, que aprovechó un pase largo de su meta Ederson que sorprendió a la defensa del Schalke. EFE
jueves, 13 de diciembre de 2018
City sufre para vencer a Hoffenheim
Pep Guardiola tuvo dos motivos para echarse las manos a la cabeza; el primero, las incontables ocasiones falladas por City y dos, las maravillas de Leroy Sané, que con dos goles, uno de ellos en un zapatazo de falta, dio la victoria al Manchester City ante el Hoffenheim (2-1).
Los “Sky Blues” acaban primeros de grupo y estarán en octavos de final después de un partido que los de Guardiola empezaron perdiendo con un tanto de penalti de Andrej Kramaric y que remontaron con un doblete de Sané.
miércoles, 12 de diciembre de 2018
Liverpool vence con lo justo a Nápoles
La máquina de despejar balones de Virgil Van Dijk, el imperial Salah, con un gol magnífico, y Alisson Becker, con una milagrosa intervención en el alargue, metieron a Liverpool (1-0) en octavos como segundo de grupo a costa de Nápoles, que irá a la Liga Europa.
En un partido al borde del infarto, el Liverpool acabó con las opciones de un Nápoles que acarició el éxito al final, pero que no lo mereció y que no acabó antes en la lona por las incontables ocasiones falladas por los de Jürgen Klopp.
Moura mete a Tottenham a los octavos de final
Un gol de Lucas Moura a cinco minutos del final sirvió a Tottenham para empatar contra Barcelona en el “Camp Nou” (1-1) y clasificarse para los octavos de final de la Liga de Campeones, después de que Inter de Milán también empatase su partido ante PSV Eindhoven.
El conjunto londinense se sobrepuso al tanto inicial de Dembélé y peleó hasta el final por igualar la contienda. El tanto en el 85 de de Lucas Moura, que remató en boca de gol un centro desde la izquierda de Harry Kane, fue el justo premio para los Spurs.
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